¿POR QUÉ LES PARECE UN ATAQUE QUE ALGUIEN HAGA CONTROL POLÍTICO?

Por: Alexander Mendoza (Columna de opinión)

Algo curioso está pasando en Montería.

El representante a la Cámara Luis Fernando Ballesteros anunció que va a revisar cómo se manejaron los recursos públicos destinados a atender a los damnificados por el frente frío durante la administración del alcalde Hugo Kerguelén.

No ha dicho que alguien se robó la plata. No ha condenado a nadie. Está pidiendo información, revisando la ejecución y buscando pruebas.

Eso debería ser normal.

Entonces, ¿por qué hacer control político puede terminar presentándose como un ataque?

Para entenderlo hay que explicar algo sencillo.

En una democracia, quien gobierna necesita contrapesos. Los concejales deben controlar a los alcaldes; los diputados, a los gobiernos departamentales; y desde el Congreso también se puede hacer seguimiento y control sobre asuntos que involucren recursos, entidades y competencias públicas.

Pero para controlar de verdad se necesita algo fundamental: independencia.

Cuando la política depende de puestos, contratos, favores o compromisos con una administración, hacer oposición y ejercer control se vuelve mucho más difícil. Por eso muchas veces la ciudadanía termina viendo gobiernos con muy pocos contrapesos.

Y cuando durante años casi nadie pregunta, el día que alguien pregunta parece que estuviera atacando.

Ahí aparece otro fenómeno interesante.

Antes de que termine el control anunciado por Ballesteros ya han aparecido publicaciones que llevan el asunto al terreno electoral: que el Pacto Histórico quiere quedarse con la Alcaldía de Montería, que existe una campaña contra Hugo Kerguelén o que los cuestionamientos buscan desprestigiar su administración.

En comunicación política eso tiene un nombre: encuadre preventivo.

Dicho en palabras sencillas: intentar que la gente tenga una explicación preparada antes de conocer lo que finalmente ocurra.

Y entonces surge una pregunta legítima:

¿Por qué preparar desde ahora a la opinión pública contra unos posibles hallazgos que todavía ni siquiera conocemos?

No estoy diciendo que exista una operación coordinada ni acusando a nadie. Pero la coincidencia merece reflexión.

Hay además una diferencia importante en este caso: Ballesteros llegó al Congreso respaldado por ciudadanos que votaron libremente por su proyecto político. Esa independencia electoral le permite ejercer el control sin tener que pedir permiso a una administración local.

Y ahí está una de las grandes lecciones para nuestra democracia: el voto libre también produce dirigentes libres.

Quien llega por el voto ciudadano y conserva su independencia tiene mayor libertad para preguntar, investigar y denunciar cuando encuentre pruebas.

Ahora corresponde hacer el control.

Si las pruebas demuestran que los recursos del frente frío fueron correctamente manejados, hay que decirlo con la misma claridad.

Y si las pruebas muestran irregularidades, también habrá que decirlo y acudir a las autoridades competentes.

Lo que no podemos normalizar es que preguntar sea atacar, controlar sea perseguir o pedir cuentas sea hacer campaña.

Porque controlar al poder no debería ser una rareza.

Debería ser la democracia funcionando

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