Columna de opinión
Jairo Miguel Torres Oviedo (Rector Universidad de Córdoba)

Montería. Durante la semana del 22 al 25 de septiembre, la Vicerrectoría de Investigación y Extensión de la Universidad de Córdoba fue epicentro académico y científico del “Sexto Congreso Nacional y Tercero Internacional de Semilleros de Investigación y Emprendimiento” (Conasie 2026), bajo el enfoque One Health.
En el evento participaron 1.204 estudiantes provenientes de 50 instituciones de educación superior de veinte departamentos del país, junto con conferencistas nacionales e internacionales.
- 667 ponencias desarrolladas en los semilleros

Los jóvenes investigadores presentaron 667 ponencias en distintas modalidades desarrolladas en sus semilleros de investigación, consolidándose como potenciales investigadores.
Las ponencias se distribuyeron en cuatro modalidades: propuestas de investigación, investigaciones en curso, investigaciones terminadas y veinte proyectos de emprendimiento.
- En diversas áreas del conocimiento

Los trabajos abordaron diversas áreas del conocimiento, entre ellas: ciencias de la salud, ciencias biológicas, educación, ingenierías y tecnologías.
Indiscutiblemente, estos jóvenes investigadores representan el presente y el futuro de la ciencia en Colombia.
- Presente y futuro

Para una región como Córdoba, contar con una generación de hombres y mujeres dedicados a la ciencia constituye una oportunidad para pensarnos en clave de presente y futuro, haciendo de la ciencia el eje central sobre el cual se genere conocimiento en función de los focos estratégicos que el departamento necesita desarrollar, con miras a la transferencia de valor agregado, productividad y competitividad.
Durante los dos días del congreso, los jóvenes investigadores compartieron sus trabajos y experiencias en distintas disciplinas científicas, mostrando su talento, dedicación y vocación por la ciencia.
Esta generación se convierte en el soporte del presente y futuro de la investigación en el departamento, la región y el país.
- Importancia de las políticas públicas de Estado

De ahí la importancia de crear políticas públicas de Estado en materia de investigación científica y desarrollo, que permitan a los jóvenes contar con respaldo y apoyo institucional para madurar su vocación investigativa, creativa e innovadora, contribuyendo al desarrollo y transformación del país y a la construcción de una sociedad del conocimiento.
- Importante: integrar este propósito con las recomendaciones de la Misión de Sabios

El país no puede depender de otros en conocimiento básico para lograr un desarrollo económico acelerado o disputar posiciones relevantes en la economía global. En este sentido, Colombia debe crear nuevas industrias y desarrollar tecnologías propias.
Para ello, resulta imprescindible un aumento sustancial de las inversiones públicas en ciencia, tecnología e innovación (CTI), así como en educación; con el fin de hacer posible la diversificación de la economía.
- El tránsito hacia una sociedad fundamentada en el conocimiento

Solo así será viable consolidar nuevas industrias de base tecnológica, potenciar nuestras capacidades y transitar hacia una sociedad fundamentada en el conocimiento.
La inversión total en I+D actual en Colombia es de 0.24% del PIB; la meta es llegar a 1.5% del PIB en CTI; de no hacer esta inversión, Colombia quedaría rezagada en productividad, calidad ambiental y progreso social en el corto plazo; incluso, en el contexto latinoamericano.
- MinCiencias debe liderar estructuración de proyectos

En este orden de ideas, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación debe liderar la estructuración de proyecto de cooperación y gestión del conocimiento que articule los vínculos entre universidad, empresa, Estado, sociedad civil y medio ambiente; de igual modo, que integre las posibilidades de cada territorio mediante redes de cooperación de carácter interdisciplinar e intersectorial.
Otra recomendación sería, la destinación de los recursos de regalía a actividades de CTI; actualmente se destina el 10% de las regalías. La misión propone elevar ese porcentaje al 25%.
Estos recursos se destinarían a educación con atención integral para menores de cinco años de las distintas regiones del país; además, a la financiación de centros e institutos de innovación e investigación regional, y a los programas de los retos y las misiones.
Es decir, políticas públicas en materia de investigación y desarrollo; en la cual, los jóvenes investigadores deben ser la base de dicha construcción. Esperamos que el gobierno tenga en cuenta estas incitativas.
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