A lo largo de 61 años, la Universidad de Córdoba ha sido el faro que ilumina el camino del conocimiento y la transformación social en nuestra región y el país. Su impacto trasciende los muros del campus y se materializa en la labor de sus graduados, quienes con su formación y compromiso han tejido el desarrollo del departamento y de Colombia en múltiples dimensiones.
La máxima distinción de la Universidad de Córdoba en los 61 años que justo hoy celebra, está en haber formado a los profesionales que soportan la región, cerca de 52 mil graduados desde las 28 carreras que oferta esta institución a través de sus siete facultades.

El calendario hoy nos recuerda que el 6 de abril de 1964 la Universidad de Córdoba, fundada por el ilustre hombre de academia, doctor Elías Bechara Zainúm, inició sus clases en aulas del colegio Nacional José María Córdoba, en Montería. Las primeras inscripciones costaron 30 pesos y el primer estudiante en formalizar su vinculación fue el hoy médico veterinario Jairo Petro Silva.

Desde ese entonces comenzó la transformación de una región que se debe a su universidad y viceversa; en especial, por la vocación agropecuaria de un territorio soportado por un conocimiento coherente, producido y compartido por esta alma mater, desde sus facultades de Ciencias Agrícolas y Medicina Veterinaria y Zootecnia (MVZ), y este último con su programa de Acuicultura.
*50 años del Programa de Enfermería
Desde el campo de la salud, y cuando precisamente el programa de Enfermería está cumpliendo 50 años en este 2025, es oportuno reiterar que los graduados de la facultad Ciencias de la Salud han conformado la primera línea de atención en clínicas y hospitales del Departamento y del país, realizan grandes aportes en distintas líneas de investigación científica y contribuyen a la educación de la sociedad en lo que tiene que ver con prevención de enfermedades y adopción de mejores hábitos para mejorar la vida.
A medida que Unicórdoba le devuelve a la sociedad más jóvenes convertidos en profesionales, este centro del saber, crece en talento humano y en infraestructura, porque la producción de ciencia y la innovación son inacabables.

El rector de esta institución y graduado de la misma, profesor, Jairo Torres Oviedo, destaca que en estos 61 años se ha logrado configurar una serie de capacidades científicas y logísticas, representadas en: dos veces acreditada la universidad en Alta Calidad, 28 programas de pregrados, 24 programas de maestrías, once especializaciones, siete doctorados, 15 programas acreditados en Alta Calidad, 2 programas acreditados internacionalmente, 87 convenios internacionales con las principales universidades del mundo, 113 laboratorios en distintas disciplinas científicas, entre otros beneficios tangibles e intangibles.
“Ha sido una lucha constante por definirnos y autodefinirnos, esa es la grandeza de esta universidad y el resultado de ello, son los graduados que están en la región, en el país y en el mundo”, sostiene el rector, el profe Jairo Torres Oviedo.
Centenares de esos graduados que son la grandeza de esta universidad, son casualmente los profesores que también preparan para la vida desde la primera infancia, la básica primaria y la básica secundaria, a los futuros profesionales de la región. Allí, en la aparente comodidad de los perímetros urbanos o venciendo los caminos de difícil acceso están los licenciados que tienen el sello Unicórdoba, contribuyendo con el presente y el futuro de la región y el país.
Las Ciencias Básicas y las ingenierías han sido el motor de la industrialización, dinamizando las empresas, optimizando procesos y promoviendo el desarrollo tecnológico. La Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, junto con las Ciencias Agrícolas, han contribuido a la tecnificación del campo, la mejora de la productividad y la sostenibilidad de la riqueza natural, protegiendo la vida animal y su relación con el ambiente y el ser humano.
Mientras tanto, los profesionales en Ciencias Económicas y Jurídicas han sido guardianes del equilibrio social y económico, defendiendo los derechos humanos con y justicia social, promoviendo la equidad y la legalidad en cada espacio donde se desempeñan.
Es satisfactorio para esta institución compartir con la sociedad que, del total de graduados empleados, el 84.36% está ejerciendo en áreas directamente relacionadas con su formación académica, dato altamente significativo producto del reciente estudio de seguimiento de la Oficina de Atención al Egresado, a los graduados de la alma mater.
Este alto porcentaje de pertinencia laboral valida la relevancia y actualidad de nuestros programas académicos, demostrando que estamos formando profesionales que responden efectivamente a las necesidades del mercado laboral.
Ese mismo diagnóstico permite socializar que el 53.36% de nuestros graduados empleados es vinculado por el sector privado, lo que sugiere una fuerte aceptación de nuestros profesionales en el ámbito empresarial y refleja la pertinencia de nuestra formación para las necesidades del sector productivo.
Entre tanto, el sector público, emplea al 43.08% de los graduados unicordobeses, y significa, entonces, una alta participación de nuestros profesionales en el servicio público y la administración estatal.
Cada uno de los graduados unicordobeses, lleva consigo la esencia de una universidad que no solo enseña, sino que emancipa a través del conocimiento, haciendo de la educación el arma más poderosa para transformar realidades. La grandeza de la Universidad de Córdoba no está sólo en sus años de historia, sino en la huella imborrable que deja en la sociedad a través de sus graduados.

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